jueves, diciembre 27, 2007

La crisis derrumba las inmobiliarias, que pierden un 43% del valor bursátil en 2007


Fuente : Invertia

El cambio de ciclo ya se siente, y de qué manera, en el precio de los valores inmobiliarios que forman parte de la Bolsa española. Mientras Carme Chacón, ministra de Vivienda, habla de un “ajuste suave y moderado” en el sector, en la Bolsa, las inmobiliarias se han dejado en 2007 el 43% de su valor, el equivalente a 22.558 millones de euros. El frenazo en la venta de inmuebles, la moderación en los precios, la restricción y endurecimiento del crédito, junto al elevado endeudamiento de las compañías, se apuntan como orígenes sustanciales del desplome.

Pocas dudas caben acerca de que el sector del ladrillo transita por un momento extremadamente delicado. El Ministerio de Fomento expuso que los visados de obra nueva para uso residencial retrocedieron hasta octubre un 23% respecto a 2006, hasta las 574.294 unidades. Al tiempo que se confirma lo que todo el mundo intuye pero es reacio a reconocer: el precio de la vivienda cae hasta en las grandes ciudades. Según Idealista.com, las viviendas de segunda mano en Madrid valen este año un 0,3% menos que el anterior, mientras que en Barcelona el descenso es del 2%.

En la segunda residencia, el desplome de los precios es de entre el 10 y el 20%, y en zonas del Mediterráneo los constructores y los promotores tienen que recurrir a ingeniosos procedimientos que hace un año eran impensables, como el pago a las compañías auxiliares (carpintería metálica, pintores, fontaneros) con los mismos pisos ante la imposibilidad de venderlos. Desde 1997, la vivienda se ha encarecido un 190% en España, un guarismo que dibuja con trazo fino la burbuja inmobiliaria.

Estos datos, que no dejan de ser una diminuta muestra de la ralentización del sector, componen el argumento que justifica la masiva salida de dinero de las compañías que dedican su actividad a la promoción y venta de vivienda. Un proceso que se aceleró en abril con el brusco desplome de Astroc. La inmobiliaria valenciana fue la mecha que encendió un polvorín que ha arrasado a su paso con todo sin ningún tipo de discriminación. Apenas dos pequeñas sociedades, Cleop e Inbesos han solventado 2007 en números verdes.

Antes de comenzar el año, las inmobiliarias tenían una capitalización conjunta de 52.608 millones de euros. Tras doce meses de infarto, esta cifra ha disminuido un 42,9% hasta los 30.050 millones. La deuda conjunta de Colonial, Metrovacesa, Reyal Urbis, Martinsa Fadesa, Vallehermoso y Testa suma 32.297 millones. Lo que pone de manifiesto las elevadas cargas que estas compañías aún tienen que solventar en un contexto de encarecimiento del crédito y menor actividad.

Astroc, antes controlada por Enrique Bañuelos y ahora en pleno proceso de reorganización societaria, ha visto minada en un 87,8% su capitalización bursátil en 2007, desde los 4.819 millones de euros hasta los poco más de 585 millones. Desde los 39,77 euros por acción hasta los 4,84. La compañía es la más castigada en Bolsa en el año, seguida de la también inmobiliaria Urbas. En doce meses, ésta última ha pasado de capitalizar con 624,6 a 144 millones, un 76,5% menos.

Aisa, la inmobiliaria catalana que sonó con mucha fuerza como compañera de viaje de Astroc, ha visto como el precio de sus acciones se ha empequeñecido un 76% desde los 20,9 euros hasta los 5, el equivalente a perder 470,78 millones de euros.

En todo caso, es Sacyr Vallehermoso la que ha visto esfumarse más miles de millones de su valor de mercado. A pesar del proceso de diversificación, Vallehermoso es la división que más ingresos aporta a las cuentas globales del grupo (17%) que preside Luis del Rivero, que este año se ha dejado 5.150 millones de euros de capitalización. De los 12.800 a los poco más de 7.600 millones. Los problemas en Francia y su alto endeudamiento son sus principales piedras de toque. Testa, la filial patrimonialista, se ha dejado 1.450 millones de euros en Bolsa, desde los 28,5 a los 16,25 euros por acción.

Los gigantes no escapan de la quema

Colonial, con una deuda que alcanza los 9.000 millones de euros y que ya duplica su valor en Bolsa, está pagando caro su agresivo proceso de adquisiciones. En el año, las acciones han retrocedido un 49,5%, el equivalente a 2.639 millones. Ahora, busca integrarse con Gecina, la filial gala de Metrovacesa controlada por Joaquín Rivero, para afrontar con garantías el futuro.

Metrovacesa, que firmó hasta el tercer trimestre de 2007 un 45% de preventas menos que en 2006, ha visto impasible como el fin de la lucha entre Rivero y Sanahuja por su control ha desinflado el valor de la empresa en 4.780 millones de euros. Desde los 128,5 euros a los que cerró el año pasado hasta los 81,55 con los que cotiza actualmente.

Martinsa Fadesa y Reyal Urbis, productos de la concentración por la que atraviesa el sector, tampoco lo han hecho mucho mejor. La primera vale ahora 2.435 millones de euros menos que en 2006 a pesar de que la sociedad ha crecido en volumen de activos tras la integración. La presidida por Rafael Santamaría ha visto languidecer su valor bursátil en 681 millones, desde los 3.428 hasta los 2.747 millones.

Del resto, Renta Corporación no encuentra suelo y sólo en 2007 ha perdido el 53% de su capitalización, 458 millones de euros. Montebalito ha sufrido un desplome similar, aunque de menor cuantía (125 millones), mientras que Inbesos, Cleop y Realia han cerrado el curso sin pena ni gloria.

Por supuesto, no sólo las cotizadas atraviesan por penosos momentos. Llanera, conocida internacionalmente por su patrocinio al Charlton, de la Premiere League, está en proceso de desmembración. Habitat negocia contrarreloj con bancos y Ferrovial para solventar los problemas de amortización de su deuda tras la depreciación de activos. La inmobiliaria vasca Ereaga se unió al club después de acudir a proceso concursal por deudas de 160 millones.

viernes, diciembre 21, 2007

La afloración de pérdidas fiscales hunde a los pequeños y medianos valores en Bolsa


Fuente : Invertia

La última semana ha sido nefasta para las cotizadas españolas de pequeña y mediana capitalización. En apenas cinco jornadas bursátiles, más de 25 valores han visto como su capitalización se desinflaba más del 10%. Avanzit, Aisa y Astroc han sido las cabezas de turco de un inversor que se mueve por cuestiones fiscales a poco para finalizar el año. Muchos buscan aflorar pérdidas que compensen las plusvalías generadas años atrás a la hora de rendir cuentas a Hacienda. Otros intentan soltar el papel antes de que las ganancias se evaporen.

Las pequeñas y medianas empresas han sido durante el actual ciclo alcista, iniciado en 2003, las verdaderas triunfadoras del parqué. Ahora, en un entorno marcado por la volatilidad y la incertidumbre acerca del futuro de la economía, su estrechez accionarial las hace más vulnerables a la avalancha de ventas. Durante los últimos cinco días, el Ibex 35 ha retrocedido el 2,3%, mientras que el Medium Cap lo ha hecho en un 4,74%. El Ibex Small Cap ha caído cerca del 6%.

Las últimas caídas se explican en gran parte por una cuestión fiscal. Para los expertos de Link Securities, las masivas realizaciones de las últimas jornadas tienen dos finalidades básicas: realizar plusvalías y generar minusvalías para compensarlas con las primeras. “Este proceso, típico de final de año, sobre todo en ejercicios bursátiles como el actual, muy volátiles y con muchas alternativas a lo largo de éste, está siendo demoledor para muchos valores de mediana y pequeña capitalización”, explican los analistas de esta casa.

Desde el día 13 de diciembre, Avanzit ha retrocedido el 31,7% en Bolsa. De poco le ha servido la salida a Bolsa de Vértice 360, su filial de medios. De hecho, apuntan fuentes consultadas, muchos accionistas han liquidado plusvalías en la compañía que preside Javier Tallada para comprar nuevas acciones de la filial. Aisa, la inmobiliaria catalana presidida por Genís Marfá, continúa su vía crucis bursátil con una caída del 31,5% en cinco días. Astroc y Urbas, dos de los peores valores del año en Bolsa, se han dejado más del 25%.

La química cántabra Sniace se ha dejado cerca del 20% de su valor en el periodo, aunque su revalorización en los últimos cinco años es del 446%. Natra y Ence, que en la semana han cedido cerca del 12%, ganan respectivamente el 267 y el 172% desde 2003. Urbas (297%) y Avanzit (304%) son otros claros ejemplos de valores con desorbitadas ganancias en el ciclo. “Los inversores que mantienen posiciones en este tipo de valores desde hace varios años han generado importantes plusvalías que no están dispuestos a perder, por lo que se están decantando por deshacer posiciones en los mismos”, dicen desde Link Securities.

Esta cualidad no se puede extrapolar al caso de chicharros como Vueling, que en una semana cae el 18,3%, mientras que desde su estreno en Bolsa retrocede el 69,2% con un devenir empresarial confuso. Y que en su seno acoge muchos accionistas pillados que entraron tras los desplomes sonados por los anuncios de profit warning. Para Link Securities, estos inversores “presentan en la actualidad importantes minusvalías, que están realizando para compensar las ganancias generadas en otros valores”. Es decir, a la búsqueda de ahorrarse unos duros en la próxima declaración de la renta.

Las perspectivas son cuando menos inquietantes para el grueso de la Bolsa. A menos de una semana de que cierre el año, existen pocos argumentos que inviten al optimismo y sirvan de catalizador para un rally alcista navideño. Crisis de confianza y preferencia por el líquido son las constantes de un mercado sólo apto para valientes. “Es muy factible que hasta finales de año esta dinámica continúe, lo que puede provocar nuevas caídas en muchos de estos valores, generando interesantes oportunidades de compra en algunos casos en los que el castigo recibido por los valores no se justifica por los fundamentales de las compañías”, apunta Link.

25 valores más castigados entre el 13 y el 20 de diciembre

Empresa Caída en cinco sesiones Comportamiento en cinco años
Avanzit -31,71% +304,75%
Aisa -31,56% -73,29%
Astroc -27,14% -21,58%
Urbas -25,00% +297,00%
Sniace -19,45% +446,27%
Vueling -18,30% -69,20%
Dermoestética -17,13% -34,63%
Fersa -16,49% -53,61%
Natraceutical -15,00% +30,00%
La Seda de Barcelona -14,43% +14,17%
Montebalito -14,32% -28,09%
Testa Inmuebles -14,05% -27,80%
Ercros -12,82% +142,86%
Befesa -12,77% +53,85%
Tavex Algodonera -12,62% -26,30%
Natra -11,92% +266,94%
Ence -11,66% +171,77%
Service Point -11,64% +16,22%
Uralita -11,37% +199,00%
Banco de Andalucía -11,14% +20,78%
Funespaña -11,04% +28,04%
Renta Corporación -10,46% -41,57%
Faes Farma -10,36% +45,52%
FCC -10,29% +134,48%
Zeltia -10,22% +7,15%

Fuente: Bloomberg.

jueves, diciembre 20, 2007

Abelló escapa de la Banca española y se refugia en las Bolsas extranjeras

Fuente : Invertia

El empresario catalán vendió durante el tercer trimestre de 2007 todas sus participaciones en Santander, Bankinter y BBVA, valoradas en 22,7 millones de euros. En cambio, amplió posiciones en compañías foráneas, como ABN Amro o Northern Rock, ambas implicadas en procesos corporativos. Un comportamiento paradójico teniendo en cuenta que la banca española a priori está más fuerte y provisionada que sus competidores europeos. El patrimonio de las sociedades de inversión de Abelló cayó el 2,7% en el periodo.

Mejor prevenir que curar. La ya tan manida crisis subprime que azota los mercados financieros ha hecho mella en las cotizaciones de los principales bancos del mundo. Aunque en España las correcciones han sido menores debido a la nula exposición del sistema financiero nacional a los activos relaciones con las hipotecas de alto riesgo estadounidenses, la restricción y encarecimiento del crédito, la ralentización del mercado inmobiliario y la subida del Euribor están presionando los márgenes de estas entidades. Lo que repercutirá en sus fundamentales futuros.

Con estas premisas, Juan Abelló (1941) ha decidido liquidar todas sus participaciones en bancos españoles. Según datos recabados en la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), el empresario catalán vendió 15,06 millones de euros en acciones de Santander durante el tercer trimestre del año. Además, se deshizo de 5,83 millones de euros en acciones de Bankinter, antes del calentón consecuencia de la entrada en el capital de Credit Agricole, y de 1,82 millones de euros en títulos de BBVA.

Gran parte de estos 22,7 millones de euros han tenido como foco de inversión el holding holandés ABN Amro, su principal apuesta. Abelló triplicó su presencia en el banco, antes de que culminase la oferta conjunta de Santander, RBoS y Fortis, hasta controlar 11,48 millones de euros en títulos a cierre de septiembre.

Además, metió 1,03 millones de euros en el portugués BPI, inmerso en movimientos corporativos con su compatriota BCP, 993.000 euros en Unicredit, 930.000 euros en Fortis y 534.000 euros en Northern Rock. Esta participación en el banco británico hipotecario, afectado de lleno por la crisis, equivale a un 0,05% del capital. Desde la entrada de Abelló, las acciones han caído en Bolsa el 52%. Por otro lado, controla una participación en Sovereign, participado en un 25% por Santander, valorada en 1,25 millones.

Salida de España y refuerzo en valores extranjeros

El capital de la principal sociedad de inversión colectiva (Sicav) de Abelló, Arbarin, ha fluido de los valores nacionales a compañías foráneas. A cierre del tercer trimestre, este vehículo poseía acciones de empresas españolas valoradas en 17,7 millones, menos de la mitad del periodo anterior (41,38 millones). Al contrario, el empresario catalán ha aumentado de 91,48 a 110,58 millones de euros la inversión en acciones de Bolsas extranjeras.

En este punto destaca la salida de Altadis antes de la OPA, sociedad en la que controlaba acciones valoradas en 3,58 millones de euros, y de Iberdrola, tras vender entre julio y septiembre títulos tasados en 1,24 millones a cierre del segundo trimestre. Además, vende Laboratorios Almirall (1,02 millones de euros en acciones) y reduce significativamente sus posiciones en Telefónica (de 2,48 a 0,98 millones), Prisa (de 1,48 a 0,84 millones), Mapfre (1,59 a 0,74 millones), La Seda (1,79 a 0,69 millones) y Vidrala (2,87 a 1,63 millones).

Al contrario, entra en Ebro Puleva con 647.000 euros, Enagás (909.000 euros) y la papelera Ence (1,6 millones). Además, mantiene invariable su participación en Iberia, valorada a cierre del tercer trimestre en 4,27 millones de euros, y Repsol YPF (2,05 millones).

Fuera de nuestras fronteras, la principal posición de Juan Abelló junto a ABN Amro es la empresa farmacéutica griega Alapis, donde posee títulos valorados en 6,78 millones. En la también helena Neochiimiki, empresa industrial, fabricante de detergentes y distribuidora de productos químicos, ostenta acciones tasadas en 5,62 millones. Schindler (5,24 millones) y Motorola (3,25 millones) completan el grupo de sus principales apuestas.

En renta fija, Abelló posee activos del Tesoro de España valorados en 16,37 millones a cierre del tercer trimestre, frente a los 11,71 millones del periodo anterior.

Abelló no sortea la crisis y pierde patrimonio

Al igual que el grueso de grandes fondos y sociedades de inversión, los principales Sicav del empresario catalán –Arbarin y Naira- han visto minado su patrimonio ante la caída generalizada de los precios de los activos de renta variable. Desde julio hasta septiembre, el patrimonio conjunto de ambas sociedades ha cedido un 2,7% hasta los 223 millones de euros. Ahora bien, en el cómputo del año, éste ha crecido el 13,3%, cuatro veces superior al comportamiento del Ibex 35.

Chinos y árabes desembarcan en la gran banca mundial con problemas de subprime


Fuente : Invertia

Lo que a inicio de año parecía una leve amenaza al sistema bancario estadounidense ha terminado por modificar la fisonomía de las finanzas mundiales. La crisis de las hipotecas subprime ha dañado los balances y las cuentas de los principales bancos del mundo, que han tenido que ingeniárselas para proveerse de liquidez más allá de los mercados habituales. Países emergentes como China, Singapur o Emiratos Árabes han inyectado 21.700 millones de euros en las últimas semanas a entidades del calado de Morgan Stanley, UBS o Citigroup.

Y lo esperado es que la actual situación se prolongue en el tiempo. Es decir, que más fondos soberanos de países emergentes, colmados de liquidez, tomen posiciones en los accionariados de los principales bancos del mundo. La aversión al riesgo por parte del inversor ha tirado por los suelos la negociación en el mercado de deuda, por lo que para las entidades es cada vez más difícil acceder a esta forma de financiación. Que, además, ha disparado su precio. Los diferenciales de rentabilidad respecto a la deuda del Tesoro alcanzan el 2,5% en bancos como Merrill Lynch o Goldman Sachs.

Las pérdidas asociadas a los activos subprime no han acabado aún de cuantificarse con claridad, expresan desde Banco Urquijo, “pero las estimaciones han ido aumentando hasta hacerse cada vez más creíble una cifra que ronde o incluso supere los 500.000 millones de dólares”. De momento, dijo S&P, dice que sólo ha aflorado alrededor de una cuarta parte, por lo que el goteo de banco implicados en pérdidas seguirá aumentando en un entorno de manifiesta desconfianza.

La última entidad en anunciar la entrada de un emergente a su capital ha sido el estadounidense Morgan Stanley. El mismo día (ayer) en que anunció las mayores pérdidas trimestrales de su historia, 2.480 millones de euros, presentó al fondo soberano China Investment como nuevo socio. Este inversor se hará con el 9,9% del segundo banco de inversión de EE UU por 3.480 millones de euros a través de bonos convertibles que ofrecen un cupón anual del 9%. El bono americano a 10 años renta al 4%.

Ahora bien, expresan las fuentes consultadas, “una cosa es comprar acciones y otra muy distinta es tomar las riendas de la gestión”. La entrada de los países emergentes en los capitales de estas entidades financieras es estrictamente financiera, por lo que no contarán con representación política. Así, los únicos afectados de estas operaciones de salvamento son los propios accionistas de los bancos, que ven como su participación se diluye como azucarillo en el café.

Ese es el caso de Unión de Bancos Suizos (UBS). La semana pasada, el mayor banco helvético por valor de activos anunció la entrada de dos inversores internacionales para reforzar su balance, muy dañado por la crisis. Se trata del Government of Singapore Investment (GIC), que se hizo a través de obligaciones convertibles con el 9% de las acciones por 6.600 millones de euros, y de un inversor de Oriente Medio que, con un desembolso de 1.200 millones, adquirirá el 1,6% del capital social.

El fondo de Singapur es un claro ejemplo del maná de liquidez con el que cuentan los países emergentes. Solo el GIC controla reservas extranjeras por valor de más de 100.000 millones de dólares, 69.570 millones de euros. También en ese país, el fondo Temasek posee el 17% del banco británico Standard Chartered, capitalizado en 26.334 millones de libras, y participaciones en compañías indias y del entorno, como PT Bank Internasional Indonesia, China Construction Bank y Bank of China, el segundo y tercer banco del país del sol naciente. La última operación, junto a otra entidad china, fue la toma de acciones de Barclays valoradas en 3.500 millones de euros.

Los petrodólares también tienen cabida

La espectacular revalorización de los precios del crudo ha permitido a los países productores amasar una ingente cantidad de reservas de divisa. Citigroup, el mayor banco americano por valor de activos, ha sido el destino de parte de ellas. En plena crisis, la Autoridad de Inversiones de Abu Dabi (Emiratos Árabes), el mayor fondo soberano del mundo con activos de 452.000 millones de euros, se hizo hace pocas semanas con el 4,9% del capital por 5.050 millones a través de bonos convertibles. Citigroup pagará un cupón fijo del 11%.

Fortis, al igual que Barclays, ha sido una víctima en el largo y complicado proceso de adquisición de ABN Amro. La brusca depreciación de sus acciones, del 45% en 2007, alentó hace dos meses la entrada en su capital de la aseguradora china Ping An Insurance con la compra de un 4,2% por 1.810 millones de euros. Esta compañía, controlada en un 17% por HSBC, aún dispone de 3.400 millones de dólares para invertir en el extranjero.

Sólo este año, las empresas chinas controladas por el Estado han invertido en grandes adquisiciones exteriores más de 12.000 millones de euros. Además de las mencionadas, destaca la entrada de ICBC en la entidad sudafricana Standard Bank Group por 3.915 millones de euros; de Citic Securities en Bear Stearns tras pagar 685 millones por el 6% del capital; y de China Investments en la firma de capital riesgo Blackstone con una inyección de 2.055 millones de euros.

Las Bolsas, oscuro objeto de deseo

La Bolsa de Dubai saltó a la palestra este año por hacer frente a Nasdaq en su lucha por hacerse con el control de OMX, el gestor de los mercados sueco. Al final, el acuerdo pone de manifiesto la máxima de este tipo de inversores: tomar participaciones financieras pero sin influir en la gestión de las compañías.

Este inversor, que ya dispone de financiación bancaria, se hará con OMX, pero después la cederá a Nasdaq a cambio del 20% de la gestora estadounidense. Nasdaq comprará además una participación en la Bolsa de Dubai y le venderá el 28% de London Stock Exchange (LSE).

En medio de todo este proceso entró de lleno Qatar Investment Authority, que posee el 9,6% de OMX y el 14,9% de LSE. El fondo soberano llegó a un acuerdo con la Bolsa de Dubai para que ésta, a cambio de las acciones de la empresa nórdica, le ceda parte de su participación en la bolsa británica. Qatar ha dejado claro que no tiene previsto superar el umbral del 29,9% en LSE.

Las empresas españolas, de momento fuera del centro del huracán de la crisis, no se encuentran entre los blancos de inversión de todos estos fondos, que en gran medida han tomado el relevo al capital riesgo en las grandes operaciones corporativas. Ahora, la liquidez les pertenece.

martes, diciembre 18, 2007

Astroc cae por debajo de su OPV (6,4 euros) tras los excesos cuando llegó a 75 euros

Fuente : Invertia


El vía crucis por el que transita la inmobiliaria Astroc continúa su marcha sin contemplaciones. Tras el nuevo desplome de hoy, la compañía ya ha perdido el precio con el que salió a Bolsa en abril de 2006, 6,4 euros por acción. Además, tiene pendientes dos ampliaciones de capital que pondrán en circulación 340,5 millones de títulos. Es decir, multiplicará por 3,8 veces su actual número, lo que diluirá de forma ostensible las participaciones de los accionistas con la excepción de Rayet y Nozar.

Del todo a la nada. De subir más del 1.000% en apenas diez meses tras el debut en mayo de 2006 a hundirse en la miseria bursátil más absoluta. De valer 72 euros por acción a menos que en la salida a Bolsa, 6,4 euros. De costar en Bolsa más de 9.000 millones de euros y convertir a su antiguo dueño, el empresario valenciano Enrique Bañuelos, en uno de los hombres más acaudalados de España, a dejar un reguero de minoritarios pillados en un túnel sin salida. Con abandonos sonados de por medio, como el de su flamante ex consejero delegado, Juan Antonio Alcaraz.

Y no tan pequeños, ya que Amancio Ortega, a través de la sociedad Pontegadea, acumula una minusvalía latente de 160 millones de euros en Astroc. El empresario gallego se hizo con un 5% de la compañía a 32,16 euros por acción el pasado mes de diciembre. Ahora cuesta ahora un 80% menos.

Ahora, el futuro depara a Astroc una nueva configuración empresarial tras aprobar su consejo –aún tiene la junta que ratificar- la fusión con Landscape y Rayet Promoción. Para sus accionistas principales, se trata del “nacimiento de una de las inmobiliarias más importantes del país, con unos activos de 3.420 millones de euros” y una cartera de suelo de “8,6 millones de m2”. La integración se articulará a través de la emisión de más de 180 millones de títulos, cuando la sociedad cuenta en la actualidad con 121,19 millones.

Tras la operación, Rayet contará con el 40,3% del capital para ser su primer socio. Nozar tendrá el 17,9% y la CV Capital de Bañuelos mantendrá el 17%. El resto, tendrá que dividir su porcentaje accionarial entre 2,5 para calcular su participación resultante.

Una vez se formalice la fusión, otra avalancha de papel al mercado. El consejo ha aprobado otra ampliación de capital de 800 millones de euros, que permitirá capitalizar el préstamo participativo de 415 millones de Nozar y Rayet. El resto irá destinado al resto de accionistas de Astroc que no deseen diluir. El precio de emisión, según datos de la compañía, será de 5 euros por acción y se realizará en el segundo trimestre de 2008.

Total, otros 160 millones de títulos para un total una vez que finalice el proceso de 461,69 millones, 3,8 veces más que los que circulan en la actualidad. Según datos de Astroc, la fusión y ampliación de capital aportará a la compañía unos fondos propios superiores a 1.200 millones de euros y la convertirá “en una de las más sólidas financieramente del sector y con menor ratio de endeudamiento”. De momento, no hay ninguna declaración de intenciones respecto al dividendo.

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