viernes, junio 13, 2008

La CNMV no ve indicios de una ofensiva mexicana en el accionariado de Banco Popular

Fuente : Invertia

La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) no da credibilidad a los rumores que indican que el empresario mexicano Tomás Milmo, presidente de Axtel, negocia con los accionistas Ram Bhavnani, Nicolás Osuna, Americo Amorim y Trinitario Casanova la compra de un 29% de Banco Popular. Estas informaciones han disparado un 13% al valor en bolsa en las dos últimas jornadas.

La CNMV ha tenido contacto directo con las entidades y personas a los que las noticias atribuyen participación” en las supuestas operaciones corporativas en Banco Popular. “Y de las actuaciones realizadas”, explica una portavoz del regulador a INVERTIA, “no se ha derivado la necesidad de requerir hechos relevantes o suspender el valor”.

La prensa ha publicado en los últimos dos días que un grupo de empresarios mexicanos liderados por Tomás Milmo, presidente del segundo operador de telefonía del país centroamericano, estaría interesado en comprar un 29% del banco español a Ram Bhavnani (4,9% del capital), Nicolás Osuna (3,9%), Americo Amorim (7,8%) y Trinitario Casanova (3,08%).

La operación contaría con el asesoramiento de HSBC. Término este último que desmienten con rotundidad fuentes de la entidad británica.

Curiosamente, según una portavoz de la embajada de México, el grupo de empresarios que acompañan al presidente Felipe Calderón en su visita a España está constituido por Antonio Del Valle, Emilio Azcárroga, Valentín Díez Morodo, Marcos Martínez y Eduardo Tricio. Ni rastro de Tomás Milmo, presidente de Axtel.

Por lo tanto, no existe ningún elemento objetivo que justifique el desmadre en que se ha convertido la negociación de los títulos de Banco Popular en las dos últimas jornadas. Entre el 12 y el 13 de junio, el banco que preside Ángel Ron se ha disparado cerca del 13% en bolsa. Sólo ayer, se negociaron más de 30 millones de acciones de la entidad, la cifra más elevada desde julio de 2003. Y hoy va camino de repetirse la misma historia.

Además, fuentes cercanas al empresario indio aseguran que Ram Bhavnani no conoce personalmente a ninguno de los accionistas de Banco Popular, “excepto a Americo Amorim, con el que coincidió el año pasado en Portugal”. Tampoco ha coincidido nunca con el dueño del segundo operador de telefonía de México. “Nosotros no vamos a vender ahora que ni siquiera podemos consolidar el 5% hasta que el Banco de España nos dé su autorización. Son sólo rumores”.

Llegados a este punto, y como es lógico y manda la ley, en el muy hipotético caso de que el grupo de empresarios quisiera controlar realmente un 29% de la tercera entidad financiera española, el Banco de España tendría que dar luz verde. Comprar un banco no es lo mismo que comprar una constructora (que se lo digan a Sacyr Vallehermoso), por lo que la supuesta operación contaría con muchas trabas burocráticas. Por lo que se demoraría de forma prolongada en el tiempo.

Entonces, ¿por qué sube Banco Popular en bolsa? Operadores consultados aseguran que el rebote de las últimas jornadas se debe al “cierre de posiciones cortas” (bajistas), una vez que el banco tocó “el soporte claro de 9,2 euros”. Popular había caído el 17% en 14 sesiones seguidas a la baja, entre el 19 de mayo y el 6 de junio. “Está clarísimo que es un rumor infundado, el valor tiene una clara tendencia bajista y los que compraron ayer (a 11 de junio) están vendiendo hoy (a 12 de junio)”.

Ayer, se liquidaron posiciones bajistas por 5,4 millones de títulos, es decir, se compró en mercado ese número de acciones, lo que explica el poderoso rebote del banco. En cualquier caso, los cortos son multitud. El último dato del que dispone la Bolsa de Madrid indica que el 39,2% del capital de Banco Popular, 476,3 millones de títulos, está en préstamo. Cuando a inicios del curso esa cifra era de apenas del 27,5%.

Un inversor toma acciones prestadas si prevé caídas del valor en bolsa. Una vez que las toma en préstamo, las vende en mercado con la esperanza de recomprarlas en un futuro más baratas.

jueves, junio 12, 2008

El cierre de posiciones bajistas lanza a Popular en medio de rumores de OPA

Fuente : Invertia

Nadie en el mercado cree en una oferta sobre Banco Popular. El 40% del capital está en manos del núcleo duro, las perspectivas económicas son desfavorables y el margen de mejora en la gestión es reducido al ser uno de los bancos más eficientes del mundo. Operadores consultados aseguran que el rebote de hoy, -tras publicación en un diario económico de una posible OPA de un grupo mexicano- se debe al “cierre de posiciones cortas” (bajistas) después de haber tocado suelo en “9,2 euros”. Intermoney, que ayer compró a manos llenas, es el broker más vendedor de la sesión.

“Está clarísimo que es un rumor infundado, el valor tiene una clara tendencia bajista y los que compraron ayer están vendiendo hoy”, explica un operador de mercado que prefiere mantener el anonimato. “Está habiendo muchos cierres de cortos, que ya tienen su trabajo hecho tras tocar Popular el soporte claro de 9,2 euros”.

Ayer, Intermoney se hizo con 859.000 acciones de Banco Popular sin traspasar ninguna. El precio medio al que compró el intermediario fue de 9,5 euros. Esta mañana, Intermoney ha vendido 1,56 millones de títulos de la entidad financiera sin haber efectuado ninguna adquisición. El precio medio, 9,8 euros. Fortis y Santander también se han decantado de forma clara hoy por las ventas.

Justo a la inversa de la operativa de UBS y Merrill Lynch, dos de los operadores más activos en la negociación con títulos de Popular. El broker del banco suizo traspasó ayer algo más de 700.000 acciones netas, mientras que hoy ha recomprado cerca de 850.000. Merrill Lynch vendió ayer casi 560.000 acciones netas, mientras que hoy ha adquirido 1,34 millones de títulos, también de forma neta (compras menos ventas).

“Que aquí no meta mano quien la tiene que meter es increíble. Compras en la apertura y vendes en el calentón”, comenta a este portal un broker de una casa nacional. “Es absolutamente increíble, una vergüenza, lo que está pasando con la operativa del valor”.

El último dato del que dispone la Bolsa de Madrid indica que el 39,6% del capital de Banco Popular, 481,7 millones de títulos, está en préstamo. Cuando a inicios del curso esa cifra era de apenas del 27,5%. Un inversor toma acciones prestadas si prevé caídas del valor en bolsa. Una vez que las toma en préstamo, las vende en mercado con la esperanza de recomprarlas en un futuro más baratas.

La entidad que preside Ángel Ron vive desde el 19 de mayo un calvario bursátil. En 14 sesiones consecutivas a la baja, perdió más del 17% de su capitalización. Desde los 11,41 hasta los 9,44 euros (6 de junio). Ayer, volvió a caer hasta los 9,26 euros. “Para favorecer el inicio de una reacción alcista, es necesario que se pueda apreciar un cierre diario por encima de […] 9,85 euros”, expresa Noesis, que recomienda estar al margen del valor a largo y corto plazo. “Por debajo de 9,20 euros, lo más probable es que la cotización volviera a buscar apoyo en el origen de la última reacción alcista en 8,50 euros”.

Los analistas desechan una oferta por Popular

“Yo no lo veo claro, no le doy credibilidad, sobre todo a los precios actuales”, explica Javier Bernat, analista de Caja Madrid. “Es un banco saneado y su valor a largo plazo es mucho mayor. Además, no creo que el equipo gestor esté dispuesto a vender. Además, a estos precios lo compraría un competidor español, como BBVA o Santander, para hacer masa crítica en el mercado nacional”.

Esta mañana, el diario gratuito Negocio publicaba en portada de fuentes “cercanas a la operación” que un grupo de inversores mexicanos “estudia” lanzar una OPA sobre Banco Popular a un precio de 14 ó 14,5 euros por acción, lo que representaría una prima del 45% respecto al precio actual de 9,66 euros. Este grupo contaría con el asesoramiento del banco británico HSBC.

“Es complicado que prospere una OPA con el actual núcleo duro, ya que pueden bloquear cualquier intento”, expresa un analista de banca de una entidad foránea. Según datos de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), el 43,6% del capital de la entidad está cautivo, en manos de la Sindicatura de Accionistas (14,48%), Allianz (9,56%), Americo Amorim (7,8%), Ram Bhavnani (4,9%), Nicolás Osuna (3,9%) y Trinitario Casanova (3,08%).

Ahora bien, este experto consultado considera que a los precios de los que se habla (14-14,5 euros) es factible que algún accionista considere la posibilidad de vender. “Allianz podría buscar rentabilidad para su inversión, respecto a Amorim, tiene mucho dinero y es difícil de saber”.

Además del importante núcleo duro con el que cuenta la entidad, los expertos señalan que este no es el mejor momento para comprar un banco en España. “Si estuviera mal gestionado, todavía. Pero es líder en eficiencia. ¿Qué valor añadido puedes darle? No hay sentido estratégico ni financiero”, comenta un analista del sector que prefiere guardar el anonimato.

Espirito Santo, por su parte, ve “poco probable que se lance una OPA por un banco español con la prima citada considerando las perspectivas económicas actuales”. BPI considera “neutral” la noticia publicada esta mañana, y duda de la “credibilidad del rumor”, aunque cree que “puede incrementar la especulación alrededor del valor en el corto plazo”. Además, el banco portugués recuerda que Ram Bhavnani ha “entrado recientemente en el capital de Popular tras vender su participación en Bankinter y que, en 2003, desinvirtió en Banco Zaragozano para entrar en Bankinter”.

Los bonos pierden el 5% en el año y no escapan al descalabro de los mercados


Fuente : Invertia

La condición como valor refugio de la renta fija soberana ante los vaivenes de las bolsas está bajo lupa. Por un lado, la rentabilidad del bono español a 10 años apenas cubre el atropellado encarecimiento de los precios. Por otro, la cruzada del BCE para contener la inflación, aunque sea a costa de poner en riesgo el crecimiento, ha depreciado un 5% el precio de estos bonos desde febrero, su fecha de colocación. Un guarismo éste último que supera al cupón con el que fueron emitidos (4,1%).

El Tesoro público vendió al mercado el pasado 12 de febrero 5.000 millones de euros en bonos con vencimiento a 10 años, según datos de Bloomberg. Con una inversión mínima de 1.000 euros, el inversor podía adquirir los activos con un precio de salida de 99,2 (debajo de la par) y una rentabilidad del 4,1%, pagadera de forma anual todos los 30 de julio hasta 2018.

Un activo refugio que casi cubría la carestía de la vida, ya que el IPC de España marcó el 4,2% en enero (ahora está en el 4,6%). Pero que además ofrecía una posibilidad clara de revalorización ante las serias incertidumbres que sacudían a la economía mundial. EE UU podía entrar en recesión, mientras que Europa estaba abocada a una manifiesta desaceleración del crecimiento. El único interrogante era la velocidad del deterioro de la economía.

Pero en sólo cuatro meses los riesgos de crecimiento se han metamorfoseado en una clara inquietud por la inflación. El petróleo ha subido más de 30 dólares por barril en cuatro meses, mientras que alimentos como el maíz se han encarecido más del 50% en el año. Esta última explosión del precio de las commodities, un par de datos tranquilizadores sobre el estado de salud de la economía (PIB de Alemania y EE UU) y la debilidad del dólar provocan que los bancos centrales (BCE y Fed) hayan explicitado sus esfuerzos a combatir la inflación.

El precio del bono a 10 años ha caído un 5% desde que fuera emitido en febrero, desde 99,2 hasta 94,2. La rentabilidad, inversa al precio, ha aumentado por el contrario desde el 4,1 hasta el 4,82%, máximo en casi cinco años. El resto de bonos con distintos vencimientos se ha comportado de manera similar. El activo del Tesoro a tres años, emitido en diciembre de 2007 ha perdido un 3,9% desde el máximo de febrero, mientras que el precio del de cinco años, colocado a inicios del ejercicio pasado, es ahora de 96,76, un 4,9% inferior al marcado el 11 de febrero.

El funcionamiento del mercado de bonos se basa en las expectativas de tipos. Si se espera una subida, la nueva emisión de bonos que efectúe el Tesoro tendrá un cupón mayor, por lo que lo normal es desprenderse del bono antiguo con el consecuente efecto en su precio y en la rentabilidad. Si se esperan un abaratamiento del precio del dinero, el movimiento del mercado es a la inversa.

El panorama futuro no parece halagüeño. El precio de los bonos soberanos caerá en América, Asia y Europa durante los próximos seis meses por el encarecimiento de los precios, recoge Bloomberg de una encuesta realizada a 4.533 usuarios de todo el mundo. Los británicos, brasileños, españoles e italianos han cambiado sus expectativas desde la encuesta anterior.

La rentabilidad media de los bonos del Tesoro de todo el mundo subió desde el 2,77% registrado en marzo hasta el 3,67% de mayo, según datos recopilados por el banco de inversión estadounidense Merrill Lynch.

martes, junio 10, 2008

S&P avisa de otro récord de empresas (738) con riesgo de rebaja en la calidad de deuda


Fuente : Invertia

La alargada crisis de liquidez y la desaceleración de la economía mundial traen de cabeza a muchas compañías, que observan impasibles cómo su calificación crediticia puede empeorar en los próximos meses. Standard & Poor´s (S&P) señala que en mayo existen 738 empresas en riesgo, nuevo record y un 19% más que en 2007. El panorama más oscuro pinta para las entidades hipotecarias, papeleras y materiales de construcción.

“La desaceleración del consumo y de la actividad inmobiliaria y el prolongado periodo de estrechez en el crédito han continuado dañando los fundamentales de crédito”, expresa Diane Vazza, máximo responsable de Standard & Poor´s Global Fixed Income Research Group en un estudio. “La escalada en el número de entidades con posibilidad de ver rebajada su calificación crediticia comenzó en el verano de 2007 con el comienzo de una erosión del sector inmobiliario y la gran cantidad de depreciaciones [de balance] de las entidades financieras”.

El sector de las instituciones hipotecarias, como pueden ser Washington Mutual, Fannie Mae o Freddie Mac, se sitúan a la cabeza entre las compañías que pueden ver rebajada la calificación de su deuda, seguido de las papeleras y las empresas de materiales de construcción. Le siguen los medios de comunicación y las empresas de consumo, cuya calidad de deuda puede deteriorarse debido a la menor disponibilidad de financiación y por el incremento de los precios energéticos.

Además, el progresivo incremento en el número de compañías con posibilidad de ver recortado sus ratings se completa con el descenso en aquellas que aspiran poder emitir con mejor nota. Según S&P, en mayo se computaron 292 compañías, la menor cifra desde septiembre de 2004 y un 26% menos que en el mismo mes del ejercicio pasado. Y con visos de empeorar, según la agencia.

Por regiones, la calidad crediticia en Europa “continúa bajo presión”, señala S&P. “El incremento del apalancamiento en muchas firmas fue impulsado por la combinación de una dura competencia y abundante liquidez, y estas agresivas estrategias de endeudamiento de ejercicios pasados dan paso ahora a créditos particularmente vulnerables en un entorno de estrechez en los mercados”.

Diane Vazza subraya que “los préstamos para compras apalancadas se continúan deteriorando, con los ratios de coberturas de caja cayendo en 2008”. S&P espera que las rebajas de calificación de deuda continúen acelerándose este año y en 2009, y que incluso habrá impagos (defaults).

Bhavnani sufre su primer tropiezo en Popular con una minusvalía de 65 millones

Fuente : Invertia

La inversión del Ramchand Bhavnani en Banco Popular no atraviesa su mejor momento. Las dificultades del mercado inmobiliario español y la crisis generalizada del sector financiero han castigado a toda los bancos domésticos, incluido el presidido por Ángel Ron. En este momento, el accionista indio contempla unas minusvalías latentes de unos 65 millones de euros en su 4,9%. Bhavnani tendrá que demostrar en el largo plazo si su caballo es el ganador, como lo fueron Zaragozano o Bankinter.

Más de 510 millones de euros. Casi 85.000 millones de las antiguas pesetas. Ese es el balance a favor de Ramchand Bhavnani (23 de marzo de 1944, India) en sus inversiones bancarias en España (BCH, Zaragozano y Bankinter). Apuestas que, aparte de rebosar rentabilidad, siempre se han definido por ser a largo plazo (de 4 a 7 años), con afán de estar cerca de la gestión y un claro componente especulativo. Pero, ¿se ajusta Banco Popular a estos parámetros?

De momento, la crisis general está pasando factura a su inversión. El empresario afincado en Tenerife desde 1965 acumula una minusvalía latente de unos 65 millones de euros en su paquete del 4,9%. Este accionista compró sus 59,55 millones de títulos a un precio medio aproximado de 10,63 euros, según cálculos propios a partir de la información desvelada por Bhavnani respecto a su participación y la cotización media de Popular en esos días. Por lo tanto, su inversión total en el banco es de 633 millones.

Ahora, el tercer banco español por activos cotiza cerca de los 9,5 euros tras sufrir una espectacular racha de 14 sesiones consecutivas en números rojos para una caída acumulada del 17,3%. Ayer, Ram Bhavnani se puso manos a la obra y cortó por lo sano el periodo de depresión en el valor con un comunicado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), en el que desveló que quiere superar el 4,99% en el capital. La acción de Banco Popular llegó a subir más del 4% para cerrar con ganancias del 0,6%.

“Noticia que, como vimos en el día de ayer, podría añadir cierta presión compradora sobre el valor”, expresa Inverseguros, que descarta que “el efecto dure en el tiempo”. Los analistas de esta casa mantienen su “visión pesimista” sobre Popular (recomiendan vender) “a pesar de las recientes caídas” debido a la “fuerte desaceleración en ingresos, escaso margen de mejora de costes debido a la alta eficiencia del banco, aumento de morosidad y escasa diversificación geográfica”.

Superar la barrera del 5% es algo indispensable para Bhavnani por motivos fiscales. Las plusvalías por la venta de su 14,99% en Bankinter “tributarán al 18% en lugar del 30%”, recuerda Inverseguros, y además “no pagará impuestos por los dividendos que reciba”. Sólo la rebaja de impuestos por las plusvalías generadas le ahorraría pagar al erario público 47 millones de euros. Con ese dinero, Bhavnani podría adquirir el 0,4% de Popular a los actuales precios de mercado.

“En respuesta a las diversas informaciones aparecidas en los medios de comunicación, ponemos de manifiesto que Casa Kishoo [su vehículo inversor] presentó el mes de marzo comunicación al Banco de España de su pretensión de adquirir una participación en el capital social de Banco Popular superior al 4,99%, estando a fecha de hoy dicho procedimiento de autorización en fase de tramitación”, rezaba el hecho relevante remitido ayer al regulador. El principio de una historia que vuelve a repetirse por tercera vez.

BCH, Zaragozano y Bankinter hacen millonario a Bhavnani

La tercera y penúltima fue Bankinter. Apenas dos meses después de vender en la OPA sobre Banco Zaragozano presentada por Barclays, Ram Bhavanani entró en el capital del banco que entonces presidía Juan Arena con un 5%. “No van a dejar aislado a su segundo accionista. Y no creo que lo hagan, porque son gente muy inteligente”, dijo el afamado inversor en una entrevista concedida a un medio de Tenerife en septiembre de 2003. Se refería, claro está, a su entrada en el consejo de administración.

Su acceso a este órgano de gestión le costó casi dos años de espera (mayo de 2005). En ese tiempo, aumentó su participación de forma exponencial en lucha accionarial con el actual segundo accionista de Bankinter, Jaime Botín. El runrún corporativo era perenne en la entidad, hasta que en noviembre de 2007 acordó el traspaso de su participación del 14,99% a Credit Agricole por 809 millones de euros, de los que casi 400 eran plusvalías. Bhavnani vendió a 13,6 euros por acción, cuando Bankinter cotiza ahora en 8,7.

La entrada en el sexto banco español le costó siete años en el seno de Banco Zaragozano, una entidad otrora controlada por los Albertos (Alcocer y Cortina) y con los que compartió puesto en el consejo. Zaragozano acabó en manos del británico Barclays en julio de 2003 tras muchos meses de rumores y especulaciones acerca de su futuro. Bhavnani vendió su 10% por 120 millones de euros, de los que alrededor de 60 millones fueron plusvalías.

“Cuando [Ángel Corcóstegui] llego al Central Hispano nos dio mucha confianza. Con ahorros y préstamos pedidos al Popular, adquirimos acciones del BCH por 1.200 millones de pesetas. Tras un año estabilizado, los títulos empezaron a subir. Y Casa Kishoo siguió comprando: llegamos a tener hasta el 0,9% banco, el equivalente a unos 2.500 millones de pesetas. Al final, vendimos en el momento bueno, pagamos las deudas y logramos unos beneficios de casi 10.000 millones”.

Estas declaraciones efectuadas al diario El Mundo el 23 de junio de 2002 resumen la filosofía del inversor indio. Bhavnani se marchó del BCH en tres años con unas plusvalías de 60 millones de euros. Gracias, como él dice, a unos préstamos de Banco Popular. Hace 15 años, el banco que ahora preside Ángel Ron le ayudó a maximizar su fortuna. La pregunta es si la historia volverá a repetirse. De momento, queda pendiente su acceso al consejo de administración.

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