viernes, junio 13, 2008

Tomás Milmo: “No existe interés en comprar un 30% de Banco Popular”

Fuente : Invertia

El empresario mexicano Tomás Milmo, presidente Axtel, no está interesado en Banco Popular. Un portavoz de la compañía de telecomunicaciones ha asegurado a este portal que ni la operadora, ni él a título personal, tienen intención de comprar el 30% de la entidad que preside Ángel Ron. Los rumores han disparado las acciones del tercer banco del país un 12,6% en dos jornadas, en gran parte por la avalancha de cierres de posiciones bajistas.

No existe tal interés por parte de Axtel ni de nuestro director general”, responde un portavoz de la segunda operadora mexicana a la pregunta de si Tomás Milmo está interesado en comprar un 30% de Banco Popular. Ya esta mañana, la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) explicó a INVERTIA que había tenido “contacto directo con las entidades y personas a los que las noticias atribuyen participación, y que de las actuaciones realizadas no se ha derivado la necesidad de requerir hechos relevantes o suspender el valor”.

Varios medios de comunicación publicaron en los últimos dos días que un grupo de empresarios mexicanos liderados por Milmo estaría interesado en comprar un 29% del banco español a Ram Bhavnani (4,9% del capital), Nicolás Osuna (3,9%), Americo Amorim (7,8%) y Trinitario Casanova (3,08%). Tanto el inversor indio, como Osuna y Amorim negaron haber mantenido cualquier reunión y aseguraron que no tenían intención de vender, según fuentes de toda solvencia.

Al calor de estas informaciones (en ninguna de ellas se citó fuente alguna), las acciones de Banco Popular se han disparado un 12,6% en dos jornadas, desde los 9,23 a los 10,43 euros. El equivalente a 1.458 millones de euros de capitalización en bolsa. Ahora, el banco ha reducido las pérdidas anuales al 10,85% para tener un valor de mercado de 12.676,9 millones de euros.

Analistas consultados aseguran que detrás de la subida está el cierre de posiciones cortas (bajistas) una vez que el banco tocó “el soporte claro de 9,2 euros”. Popular había caído el 17% en 14 sesiones seguidas a la baja entre el 19 de mayo y el 6 de junio. “Está clarísimo que es un rumor infundado, el valor tiene una clara tendencia bajista y los que compraron ayer (a 11 de junio) están vendiendo hoy (a 12 de junio)”, explicó a este portal un operador de mercado el pasado jueves.

En dos sesiones, las de mayor negociación desde julio de 2003, se han comprado y vendido más de 62,7 millones de acciones de Popular por 632,6 millones, el 5,16% de su capital social. BBVA Madrid ha sido el comprador más activo tras hacerse con 3,25 millones de títulos de forma neta. Le siguen Morgan Stanley (2,47 millones), Santander Valencia (1,78), UBS (1,77) y Cheuvreux (1,47).

Al contrario, Societe Generale es el broker que más acciones ha puesto en el mercado, con 4,17 millones de forma neta. Seguido de Intermoney (-3,44 millones), Banesto (-1,51), el intermediario de Banco Popular (-1,08) y el belga Fortis (-1,05).

Tomás Milmo, presidente de Axtel

Tomás Milmo Santos (noviembre de 1964, Monterrey, México) es socio fundador, director general, miembro del consejo de administración desde 1994 y presidente del consejo de la operadora Axtel desde 2003. Además, es miembro del consejo de administración del gigante del cemento Cemex, del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, del banco británico HSBC, de Cemex México y del Instituto Nuevo Amanecer.

Milmo Santos obtuvo su título en Economía en la Universidad de Stanford, y desde entonces se involucró en el desarrollo y operación de empresas inmobiliarias y mineras hasta 1993, año en que funda Telinor, la actual Axtel. Esta operadora capitaliza con unos 21.200 millones de pesos mexicanos (1.330 millones de euros), cuenta con más de 6.000 empleados y con cobertura en gran parte del territorio nacional. Varios fondos de Santander, el banco que preside Emilio Botín, controlan el 6% de la compañía.

La CNMV no ve indicios de una ofensiva mexicana en el accionariado de Banco Popular

Fuente : Invertia

La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) no da credibilidad a los rumores que indican que el empresario mexicano Tomás Milmo, presidente de Axtel, negocia con los accionistas Ram Bhavnani, Nicolás Osuna, Americo Amorim y Trinitario Casanova la compra de un 29% de Banco Popular. Estas informaciones han disparado un 13% al valor en bolsa en las dos últimas jornadas.

La CNMV ha tenido contacto directo con las entidades y personas a los que las noticias atribuyen participación” en las supuestas operaciones corporativas en Banco Popular. “Y de las actuaciones realizadas”, explica una portavoz del regulador a INVERTIA, “no se ha derivado la necesidad de requerir hechos relevantes o suspender el valor”.

La prensa ha publicado en los últimos dos días que un grupo de empresarios mexicanos liderados por Tomás Milmo, presidente del segundo operador de telefonía del país centroamericano, estaría interesado en comprar un 29% del banco español a Ram Bhavnani (4,9% del capital), Nicolás Osuna (3,9%), Americo Amorim (7,8%) y Trinitario Casanova (3,08%).

La operación contaría con el asesoramiento de HSBC. Término este último que desmienten con rotundidad fuentes de la entidad británica.

Curiosamente, según una portavoz de la embajada de México, el grupo de empresarios que acompañan al presidente Felipe Calderón en su visita a España está constituido por Antonio Del Valle, Emilio Azcárroga, Valentín Díez Morodo, Marcos Martínez y Eduardo Tricio. Ni rastro de Tomás Milmo, presidente de Axtel.

Por lo tanto, no existe ningún elemento objetivo que justifique el desmadre en que se ha convertido la negociación de los títulos de Banco Popular en las dos últimas jornadas. Entre el 12 y el 13 de junio, el banco que preside Ángel Ron se ha disparado cerca del 13% en bolsa. Sólo ayer, se negociaron más de 30 millones de acciones de la entidad, la cifra más elevada desde julio de 2003. Y hoy va camino de repetirse la misma historia.

Además, fuentes cercanas al empresario indio aseguran que Ram Bhavnani no conoce personalmente a ninguno de los accionistas de Banco Popular, “excepto a Americo Amorim, con el que coincidió el año pasado en Portugal”. Tampoco ha coincidido nunca con el dueño del segundo operador de telefonía de México. “Nosotros no vamos a vender ahora que ni siquiera podemos consolidar el 5% hasta que el Banco de España nos dé su autorización. Son sólo rumores”.

Llegados a este punto, y como es lógico y manda la ley, en el muy hipotético caso de que el grupo de empresarios quisiera controlar realmente un 29% de la tercera entidad financiera española, el Banco de España tendría que dar luz verde. Comprar un banco no es lo mismo que comprar una constructora (que se lo digan a Sacyr Vallehermoso), por lo que la supuesta operación contaría con muchas trabas burocráticas. Por lo que se demoraría de forma prolongada en el tiempo.

Entonces, ¿por qué sube Banco Popular en bolsa? Operadores consultados aseguran que el rebote de las últimas jornadas se debe al “cierre de posiciones cortas” (bajistas), una vez que el banco tocó “el soporte claro de 9,2 euros”. Popular había caído el 17% en 14 sesiones seguidas a la baja, entre el 19 de mayo y el 6 de junio. “Está clarísimo que es un rumor infundado, el valor tiene una clara tendencia bajista y los que compraron ayer (a 11 de junio) están vendiendo hoy (a 12 de junio)”.

Ayer, se liquidaron posiciones bajistas por 5,4 millones de títulos, es decir, se compró en mercado ese número de acciones, lo que explica el poderoso rebote del banco. En cualquier caso, los cortos son multitud. El último dato del que dispone la Bolsa de Madrid indica que el 39,2% del capital de Banco Popular, 476,3 millones de títulos, está en préstamo. Cuando a inicios del curso esa cifra era de apenas del 27,5%.

Un inversor toma acciones prestadas si prevé caídas del valor en bolsa. Una vez que las toma en préstamo, las vende en mercado con la esperanza de recomprarlas en un futuro más baratas.

jueves, junio 12, 2008

El cierre de posiciones bajistas lanza a Popular en medio de rumores de OPA

Fuente : Invertia

Nadie en el mercado cree en una oferta sobre Banco Popular. El 40% del capital está en manos del núcleo duro, las perspectivas económicas son desfavorables y el margen de mejora en la gestión es reducido al ser uno de los bancos más eficientes del mundo. Operadores consultados aseguran que el rebote de hoy, -tras publicación en un diario económico de una posible OPA de un grupo mexicano- se debe al “cierre de posiciones cortas” (bajistas) después de haber tocado suelo en “9,2 euros”. Intermoney, que ayer compró a manos llenas, es el broker más vendedor de la sesión.

“Está clarísimo que es un rumor infundado, el valor tiene una clara tendencia bajista y los que compraron ayer están vendiendo hoy”, explica un operador de mercado que prefiere mantener el anonimato. “Está habiendo muchos cierres de cortos, que ya tienen su trabajo hecho tras tocar Popular el soporte claro de 9,2 euros”.

Ayer, Intermoney se hizo con 859.000 acciones de Banco Popular sin traspasar ninguna. El precio medio al que compró el intermediario fue de 9,5 euros. Esta mañana, Intermoney ha vendido 1,56 millones de títulos de la entidad financiera sin haber efectuado ninguna adquisición. El precio medio, 9,8 euros. Fortis y Santander también se han decantado de forma clara hoy por las ventas.

Justo a la inversa de la operativa de UBS y Merrill Lynch, dos de los operadores más activos en la negociación con títulos de Popular. El broker del banco suizo traspasó ayer algo más de 700.000 acciones netas, mientras que hoy ha recomprado cerca de 850.000. Merrill Lynch vendió ayer casi 560.000 acciones netas, mientras que hoy ha adquirido 1,34 millones de títulos, también de forma neta (compras menos ventas).

“Que aquí no meta mano quien la tiene que meter es increíble. Compras en la apertura y vendes en el calentón”, comenta a este portal un broker de una casa nacional. “Es absolutamente increíble, una vergüenza, lo que está pasando con la operativa del valor”.

El último dato del que dispone la Bolsa de Madrid indica que el 39,6% del capital de Banco Popular, 481,7 millones de títulos, está en préstamo. Cuando a inicios del curso esa cifra era de apenas del 27,5%. Un inversor toma acciones prestadas si prevé caídas del valor en bolsa. Una vez que las toma en préstamo, las vende en mercado con la esperanza de recomprarlas en un futuro más baratas.

La entidad que preside Ángel Ron vive desde el 19 de mayo un calvario bursátil. En 14 sesiones consecutivas a la baja, perdió más del 17% de su capitalización. Desde los 11,41 hasta los 9,44 euros (6 de junio). Ayer, volvió a caer hasta los 9,26 euros. “Para favorecer el inicio de una reacción alcista, es necesario que se pueda apreciar un cierre diario por encima de […] 9,85 euros”, expresa Noesis, que recomienda estar al margen del valor a largo y corto plazo. “Por debajo de 9,20 euros, lo más probable es que la cotización volviera a buscar apoyo en el origen de la última reacción alcista en 8,50 euros”.

Los analistas desechan una oferta por Popular

“Yo no lo veo claro, no le doy credibilidad, sobre todo a los precios actuales”, explica Javier Bernat, analista de Caja Madrid. “Es un banco saneado y su valor a largo plazo es mucho mayor. Además, no creo que el equipo gestor esté dispuesto a vender. Además, a estos precios lo compraría un competidor español, como BBVA o Santander, para hacer masa crítica en el mercado nacional”.

Esta mañana, el diario gratuito Negocio publicaba en portada de fuentes “cercanas a la operación” que un grupo de inversores mexicanos “estudia” lanzar una OPA sobre Banco Popular a un precio de 14 ó 14,5 euros por acción, lo que representaría una prima del 45% respecto al precio actual de 9,66 euros. Este grupo contaría con el asesoramiento del banco británico HSBC.

“Es complicado que prospere una OPA con el actual núcleo duro, ya que pueden bloquear cualquier intento”, expresa un analista de banca de una entidad foránea. Según datos de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), el 43,6% del capital de la entidad está cautivo, en manos de la Sindicatura de Accionistas (14,48%), Allianz (9,56%), Americo Amorim (7,8%), Ram Bhavnani (4,9%), Nicolás Osuna (3,9%) y Trinitario Casanova (3,08%).

Ahora bien, este experto consultado considera que a los precios de los que se habla (14-14,5 euros) es factible que algún accionista considere la posibilidad de vender. “Allianz podría buscar rentabilidad para su inversión, respecto a Amorim, tiene mucho dinero y es difícil de saber”.

Además del importante núcleo duro con el que cuenta la entidad, los expertos señalan que este no es el mejor momento para comprar un banco en España. “Si estuviera mal gestionado, todavía. Pero es líder en eficiencia. ¿Qué valor añadido puedes darle? No hay sentido estratégico ni financiero”, comenta un analista del sector que prefiere guardar el anonimato.

Espirito Santo, por su parte, ve “poco probable que se lance una OPA por un banco español con la prima citada considerando las perspectivas económicas actuales”. BPI considera “neutral” la noticia publicada esta mañana, y duda de la “credibilidad del rumor”, aunque cree que “puede incrementar la especulación alrededor del valor en el corto plazo”. Además, el banco portugués recuerda que Ram Bhavnani ha “entrado recientemente en el capital de Popular tras vender su participación en Bankinter y que, en 2003, desinvirtió en Banco Zaragozano para entrar en Bankinter”.

Los bonos pierden el 5% en el año y no escapan al descalabro de los mercados


Fuente : Invertia

La condición como valor refugio de la renta fija soberana ante los vaivenes de las bolsas está bajo lupa. Por un lado, la rentabilidad del bono español a 10 años apenas cubre el atropellado encarecimiento de los precios. Por otro, la cruzada del BCE para contener la inflación, aunque sea a costa de poner en riesgo el crecimiento, ha depreciado un 5% el precio de estos bonos desde febrero, su fecha de colocación. Un guarismo éste último que supera al cupón con el que fueron emitidos (4,1%).

El Tesoro público vendió al mercado el pasado 12 de febrero 5.000 millones de euros en bonos con vencimiento a 10 años, según datos de Bloomberg. Con una inversión mínima de 1.000 euros, el inversor podía adquirir los activos con un precio de salida de 99,2 (debajo de la par) y una rentabilidad del 4,1%, pagadera de forma anual todos los 30 de julio hasta 2018.

Un activo refugio que casi cubría la carestía de la vida, ya que el IPC de España marcó el 4,2% en enero (ahora está en el 4,6%). Pero que además ofrecía una posibilidad clara de revalorización ante las serias incertidumbres que sacudían a la economía mundial. EE UU podía entrar en recesión, mientras que Europa estaba abocada a una manifiesta desaceleración del crecimiento. El único interrogante era la velocidad del deterioro de la economía.

Pero en sólo cuatro meses los riesgos de crecimiento se han metamorfoseado en una clara inquietud por la inflación. El petróleo ha subido más de 30 dólares por barril en cuatro meses, mientras que alimentos como el maíz se han encarecido más del 50% en el año. Esta última explosión del precio de las commodities, un par de datos tranquilizadores sobre el estado de salud de la economía (PIB de Alemania y EE UU) y la debilidad del dólar provocan que los bancos centrales (BCE y Fed) hayan explicitado sus esfuerzos a combatir la inflación.

El precio del bono a 10 años ha caído un 5% desde que fuera emitido en febrero, desde 99,2 hasta 94,2. La rentabilidad, inversa al precio, ha aumentado por el contrario desde el 4,1 hasta el 4,82%, máximo en casi cinco años. El resto de bonos con distintos vencimientos se ha comportado de manera similar. El activo del Tesoro a tres años, emitido en diciembre de 2007 ha perdido un 3,9% desde el máximo de febrero, mientras que el precio del de cinco años, colocado a inicios del ejercicio pasado, es ahora de 96,76, un 4,9% inferior al marcado el 11 de febrero.

El funcionamiento del mercado de bonos se basa en las expectativas de tipos. Si se espera una subida, la nueva emisión de bonos que efectúe el Tesoro tendrá un cupón mayor, por lo que lo normal es desprenderse del bono antiguo con el consecuente efecto en su precio y en la rentabilidad. Si se esperan un abaratamiento del precio del dinero, el movimiento del mercado es a la inversa.

El panorama futuro no parece halagüeño. El precio de los bonos soberanos caerá en América, Asia y Europa durante los próximos seis meses por el encarecimiento de los precios, recoge Bloomberg de una encuesta realizada a 4.533 usuarios de todo el mundo. Los británicos, brasileños, españoles e italianos han cambiado sus expectativas desde la encuesta anterior.

La rentabilidad media de los bonos del Tesoro de todo el mundo subió desde el 2,77% registrado en marzo hasta el 3,67% de mayo, según datos recopilados por el banco de inversión estadounidense Merrill Lynch.

martes, junio 10, 2008

S&P avisa de otro récord de empresas (738) con riesgo de rebaja en la calidad de deuda


Fuente : Invertia

La alargada crisis de liquidez y la desaceleración de la economía mundial traen de cabeza a muchas compañías, que observan impasibles cómo su calificación crediticia puede empeorar en los próximos meses. Standard & Poor´s (S&P) señala que en mayo existen 738 empresas en riesgo, nuevo record y un 19% más que en 2007. El panorama más oscuro pinta para las entidades hipotecarias, papeleras y materiales de construcción.

“La desaceleración del consumo y de la actividad inmobiliaria y el prolongado periodo de estrechez en el crédito han continuado dañando los fundamentales de crédito”, expresa Diane Vazza, máximo responsable de Standard & Poor´s Global Fixed Income Research Group en un estudio. “La escalada en el número de entidades con posibilidad de ver rebajada su calificación crediticia comenzó en el verano de 2007 con el comienzo de una erosión del sector inmobiliario y la gran cantidad de depreciaciones [de balance] de las entidades financieras”.

El sector de las instituciones hipotecarias, como pueden ser Washington Mutual, Fannie Mae o Freddie Mac, se sitúan a la cabeza entre las compañías que pueden ver rebajada la calificación de su deuda, seguido de las papeleras y las empresas de materiales de construcción. Le siguen los medios de comunicación y las empresas de consumo, cuya calidad de deuda puede deteriorarse debido a la menor disponibilidad de financiación y por el incremento de los precios energéticos.

Además, el progresivo incremento en el número de compañías con posibilidad de ver recortado sus ratings se completa con el descenso en aquellas que aspiran poder emitir con mejor nota. Según S&P, en mayo se computaron 292 compañías, la menor cifra desde septiembre de 2004 y un 26% menos que en el mismo mes del ejercicio pasado. Y con visos de empeorar, según la agencia.

Por regiones, la calidad crediticia en Europa “continúa bajo presión”, señala S&P. “El incremento del apalancamiento en muchas firmas fue impulsado por la combinación de una dura competencia y abundante liquidez, y estas agresivas estrategias de endeudamiento de ejercicios pasados dan paso ahora a créditos particularmente vulnerables en un entorno de estrechez en los mercados”.

Diane Vazza subraya que “los préstamos para compras apalancadas se continúan deteriorando, con los ratios de coberturas de caja cayendo en 2008”. S&P espera que las rebajas de calificación de deuda continúen acelerándose este año y en 2009, y que incluso habrá impagos (defaults).

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