lunes, octubre 01, 2007

La dependencia financiera de la banca mediana toca máximo en plena crisis de liquidez

Fuente: Invertia

El desenfreno crediticio de los años de esplendor del boom inmobiliario ha reconfigurado los balances de la banca doméstica nacional. En dos años y medio se ha triplicado la emisión de deuda por parte de estas entidades, mientras el crecimiento de los depósitos ha sido del 32,35%. Este fenómeno se consolida en un contexto de gran dureza en las condiciones de financiación derivada de la crisis de liquidez, lo que las sitúa en una posición de debilidad para mantener los márgenes. El caso de Banco Popular es el más extremo, tras captar apenas 2.400 millones en depósitos y emitir más de 26.400 millones en bonos y pagarés desde 2004.

Las siete entidades financieras medianas españolas que cotizan en Bolsa –Banco Popular, Banco Sabadell, Banesto, Bankinter, Banco Pastor, Banco de Valencia y Banco Guipuzcoano- contemplaban en sus balances una inversión conjunta en créditos de 165.772 millones de euros a cierre de 2004. En dos años y medio, este guarismo se ha disparado hasta los 290.000 millones, un 75% más. Aunque todas las señales inciden en que el dinamismo en la actividad crediticia de la banca doméstica española ha tocado techo.

Los expertos justifican la previsión de menor crecimiento de los bancos con dos argumentos. Por un lado, el mercado inmobiliario español está en clara desaceleración. La compraventa de viviendas se ha reducido en un 5,4% en el semestre, según los datos del Colegio de Registradores de la Propiedad, mientras que el saldo de crédito hipotecario gestionado crece cada vez a un ritmo menor. Además, la evolución alcista de los tipos de interés y del precio de la vivienda ha provocado que las hipotecas formalizadas hasta junio disminuyan en un 11,7%, según los datos del Banco de España.

La otra razón que esgrimen los analistas alude a una contingencia global. Tras la crisis de las hipotecas basura en EE UU, la aversión al riesgo por parte del inversor ha puesto barreras en el acceso a la financiación de las compañías a través de los mercados. No solo se ha echado el freno a la emisión de activos de deuda, cuyo coste para los emisores ha aumentado de forma generalizada; también los bancos han dejado de prestarse dinero entre ellos, lo que ha desatado una crisis de liquidez.

Los bancos medianos están expuestos de lleno a esta nueva coyuntura de los mercados. Alrededor del 90% de su financiación proviene de la captación de pasivo -lo que en los balances se denomina depósitos de la clientela, más baratos para el banco- y de la emisión de bonos y pagarés, lo que en la jerga financiera se conoce como débitos representados por valores negociables o empréstitos y que acarrea un coste de financiación mayor. Históricamente, los depósitos han representado el grueso del capital captado por los bancos. Aunque durante los dos últimos años la situación ha variado de forma sustancial.

En 2005, los depósitos suponían el 74,4% de los 160.527 millones de euros captados por las entidades financieras medianas, en tanto que el 25,6% restante fue a través de la emisión de bonos y pagarés. A junio de 2007, el pasivo representa el 56,8% sobre 278.235 millones, mientras que los empréstitos ascienden al 43,2%, casi 121.000 millones de euros. Por lo tanto, en dos años y medio se ha triplicado la emisión de deuda por parte de la banca mediana. El crecimiento de los depósitos ha sido del 32,35%, desde 119.335 a 157.942 millones de euros.

Por ello, lo más probable es que se declare la guerra. La guerra por el pasivo, por captar el capital de un inversor que observa cómo la escalada de tipos endurece el pago de la hipoteca pero mejora la retribución de su ahorro. “El problema del funding hará que haya menores crecimientos esperados y quizás algo de guerra en el pasivo -depósitos atractivos-, lo que podría presionar márgenes”, explica Miguel Jiménez, de Renta 4. Caja Madrid ha dado el primer aviso con el lanzamiento de un depósito a 15 meses al 5,09%. Además, ha aumentado la remuneración de la cuenta por Internet del 3,50% al 4,10% TAE.

¿Quién necesita el dinero?

Aunque la fotografía de los balances apenas muestra divergencias, no todos los bancos medianos afrontan el nuevo contexto del mismo modo. Si bien Pastor, Bankinter y Valencia han hecho un gran esfuerzo para ensanchar los depósitos de sus clientes, Popular y Guipuzcoano, por ese orden, han descuidado esta vía de financiación.

La entidad que preside Ángel Ron ha aumentado la captación de pasivo en apenas un 7% desde 33.336 a 35.775 millones de euros, cuando la emisión de bonos y pagarés se ha disparado un 216% hasta los 38.562 millones. De hecho, es la única entidad cuyo crecimiento depende más del mercado que de sus clientes.

Por el contrario, Banco Pastor ha captado más de 4.200 millones de euros en depósitos desde 2005 hasta los 11.957 millones, mientras que Banesto es el líder del pasivo con más de 45.700 millones en su buchaca a cierre de junio de este año.

Cara y cruz en el interbancario

El saldo de la banca doméstica española en el mercado interbancario es prácticamente neutro, según los datos de cierre de junio de 2007. Las siete entidades analizadas tienen prestados de forma conjunta 35.493 millones de euros, mientras que les han prestado algo más de 36.570 millones. Aunque cada banco muestra unas necesidades diferentes. Si Banesto es el prestador por excelencia, Popular y Banco de Valencia son las que más necesitan la financiación del resto de entidades para asumir sus compromisos crediticios.

Popular tiene un saldo negativo en este punto de 4.100 millones, ya que ha prestado alrededor de 6.300 millones y le han dejado casi 10.400. De ésta última cifra, 1.000 millones proceden del Banco Central Europeo (BCE). Por el contrario, la entidad que preside Ana Patricia Botín financió a resto de entidades con 16.268 millones, mientras que pidió algo menos de 10.600 millones.


Relación depósitos/empréstitos (millones de euros)

Entidad 2007 (a junio) 2006 (a junio) 2005 (a junio) 2004 (anual)
Banco Popular 35.775/38.562 34.081/26.741 33.674/17.785 33.336/12.195
Banco Sabadell 29.953/27.118 24.772/18.489 23.002/12.255 23.568/9.139
Banesto 45.771/28.945 39.166/21.283 34.476/15.162 30.994/11.400
Bankinter 20.811/14.686 16.858/14.303 15.031/7.626 13.680/5.845
Banco Pastor 11.957/4.888 9.861/5.785 8.734/5.140 7.777/2.121
Banco de Valencia 9.263/3.710 9.350/120 7.663/120 6.138/120
Banco Guipuzcoano 4,412/2.384 3.643/1.619 3.936/344 3.842/372

Fuente: Asociación Española de Banca (AEB).


Inversión crediticia (millones de euros)

Entidad 2007 (a junio) 2006 (a junio) 2005 (a junio) 2004 (anual)
Banco Popular 82.365 70.440 59.378 51.843
Banco Sabadell 59.779 46.431 36.796 32.307
Banesto 69.397 53.983 43.374 39.573
Bankinter 34.508 28.876 22.960 18.744
Banco Pastor 19.910 17.669 15.190 11.632
Banco de Valencia 16.459 11.972 9.356 8.098
Banco Guipuzcoano 7.582 5.757 4.455 3.575

Fuente: Asociación Española de Banca (AEB).


Saldo interbancario (millones de euros)

Entidad 2007 (a junio) 2006 (a junio) 2005 (a junio)
Banco Popular -4.104 -4.695 -4.531
Banco Sabadell 993 -762 -282
Banesto 5.676 234 -830
Bankinter -245 627 -4.837
Banco Pastor -464 -314 545
Banco de Valencia -2.471 -1.910 -1.075
Banco Guipuzcoano -470 -673 -407

Fuente: Asociación Española de Banca (AEB).


viernes, septiembre 28, 2007

Las posiciones bajistas se disparan en Popular y echan el freno en Santander

Fuente : Invertia

La crisis de liquidez y desconfianza que azota al mercado se ha cebado de lleno con los valores financieros, en especial aquellos cuyo crecimiento puede verse truncado por el deterioro en las condiciones de acceso a la financiación. Tras las sonoras caídas, Banco Popular se enfrenta ahora a la expectativa bajista del mercado. En dos meses, el número de acciones prestadas de la entidad se ha ampliado en 111 millones, desde el 20% del capital hasta el 28,5%. Al contrario, el inversor cree que Santander ha tocado suelo, ya que en el mismo periodo su capital en préstamo se ha reducido desde el 43 al 30% del total.

La banca mediana española es una de las principales afectadas de los efectos de la crisis subprime -o hipotecas basura- estadounidense. Desde el 1 de agosto, estos valores acumulan un retroceso en bolsa que va desde el 9% que ha perdido Banco Popular, el que mejor ha sorteado la crisis, hasta el 22,5% que han corregido los títulos de Banco Pastor.

Fuentes del mercado consultadas por este portal subrayan la aversión de los grandes bancos extranjeros hacia la banca española, sobre todo la mediana, muy expuesta a la desaceleración del mercado inmobiliario y cuyo futuro crecimiento en la concesión de créditos depende del estado de ánimo del mercado. Si amaina el temporal, la financiación a través de la emisión de deuda seguirá siendo posible a un precio razonable. Si no, o se detiene el crecimiento crediticio o se resienten los márgenes de intermediación.

En este contexto, algunos inversores han optado por adoptar posiciones cortas o bajistas muy agresivas. Es el caso de Banco Popular. Desde el 1 de agosto, se han prestado 111 millones de títulos -el 8,4% del capital- de la entidad que preside Ángel Ron. Por lo que a cierre de la sesión de ayer y según datos de la Bolsa de Madrid, el 28,4% de las acciones del tercer banco español están cedidas.

Un inversor pide acciones en préstamo con la esperanza de que el valor corrija en bolsa. El modus operandi es sencillo: a cambio de una comisión, se toman prestados títulos de otro inversor y se venden en el mercado. La hipótesis con la que se parte es que el valor caerá, por lo que esas mismas acciones podrán ser recompradas a un precio inferior al de la venta. El beneficio es la diferencia.

Según esta premisa, el mercado espera un comportamiento negativo de Banco Popular en bolsa. Los analistas ponen de relieve la decisión del banco tomada la semana pasada de paralizar la emisión de cédulas hipotecarias por valor de 2.000 millones, a la espera de mejores condiciones en los mercados financieros. “Esto explica el momento de parálisis del mercado de deuda, aunque también pone de relieve que Popular tiene recursos suficientes para esperar a un contexto más favorable”, explica un experto en banca. De hecho, desde el banco se insistió en que los spreads “están muy altos”. “Esperaremos a que mejoren las condiciones del mercado”, explicó a la prensa un portavoz, indicando que Popular no tiene urgencia por utilizar este medio de financiación.

En cualquier caso, varios departamentos de análisis han actualizado la recomendación sobre el valor en las últimas jornadas. Y el grueso lo ha hecho a la baja. El más generoso es ING, que mejoró de mantener a comprar. UBS aconseja estar neutrales con precio objetivo de 14,5 euros. Espirito Santo, por su parte, recomienda vender con objetivo en 12,7 euros, en tanto que JP Morgan atribuye a Popular un precio objetivo de 12,1 euros con nota de infraponderar. El más duro es Citigroup, que redujo la nota de la entidad de comprar a vender y el precio objetivo de 17,50 a 11,51 euros.

Santander, el caso opuesto

Al contrario que Popular, desde el 1 de agosto las acciones en préstamo de Santander se han reducido en 900 millones. Del 43% del capital social prestado se ha pasado a un 30% en menos de dos meses, lo que para un experto consultado significa que la entidad que preside Emilio botín puede haber “tocado fondo” en bolsa. Desde los mínimos del 14 de septiembre, el mayor banco español ha subido un 8%, aunque en el año acumula una minusvalía del 4%.

Aún así, desde el inicio del curso bursátil, el préstamo de acciones de Santander se ha disparado desde los 896 millones, 14,3% del capital, hasta las 1.897 millones actuales. Al igual que ocurre con el resto de bancos, que desde enero han doblado su número de acciones cedidas.


Evolución del préstamo de acciones (millones - % capital)

Banco

2 de enero

1 de agosto

25 de septiembre

Banco Popular

170,5 - 14%

244 - 20,1%

345,7 - 28,4%

Santander

896,4 - 14,3%

2.711 - 43,3%

1.897 - 30%

BBVA

562,6 - 15%

1.298 - 34,6%

1.293 - 34,5%

Banco Sabadell

74,8 - 6,1%

139,9 - 11,4%

150,4 - 12,3%

Banesto

4,88 - 0,63%

22,6 - 3,2%

20,28 - 2,92%

Bankinter

45,5 - 12%

64,7 - 16,3%

77,2 - 19,4%

Banco Pastor

10,59 - 4%

11,79 - 4,6%

9,97 - 3,8%

Banco de Valencia

1,13 - 1,2%

1,49 - 1,4%

1,55 - 1,47%

Fuente: Bolsa de Madrid.


Una industria de mercados en efervescencia da a BME un recorrido al alza del 20%

Fuente : Invertia

La gestión global de los mercados está en juego. En el último año, se han consumado operaciones corporativas en el sector por más de 21.300 millones de euros, mientras que aún queda pendiente el futuro de la Bolsa Sueca (OMX), la Borsa Italiana y la configuración accionarial de la Bolsa de Londres (LSE) y Nasdaq. De momento, la Bolsa Española (BME) queda fuera del proceso de concentración en su primer plano, aunque todo apunta a que en un futuro próximo aúne fuerzas con algún socio. La presidida por Antonio Zoido costaría 50,7 euros por acción si se aplica el PER medio de la competencia, lo que equivale a un potencial de subida del 20%.

Las operaciones más sonadas desde el pasado mes de diciembre han sido la fusión del New York Stock Exchange (NYSE) con Euronext, el operador de las bolsas de París, Amsterdam, Lisboa y Bruselas, valorada en 10.600 millones de euros, y la integración en julio del mercado de futuros Chicago Mercantile Exchange (CME) y Chicago Board Of Trade (CBOT), por 8.720 millones de euros, para dar lugar al mayor mercado de futuros de EE UU. Además, Deutsche Boerse, la Bolsa de Francfort, compró en abril International Securities Exchange Holdings por cerca de 2.000 millones de euros para crear el mayor mercado de derivados transatlántico.

Además, en este momento se debate el futuro del resto de gestores de mercados de relevancia mundial. Como el de OMX, que gestiona los mercados nórdicos. Nasdaq y la Bolsa de Dubai han llegado a un acuerdo por el cual la primera comprará a la segunda la Bolsa sueca a cambio de 4.000 millones de dólares, inmersa aún en el proceso de OPA. El inversor asiático recibirá parte en efectivo, el 28% de London Stock Exchange (LSE) y el 20% de la propia Nasdaq, con los derechos políticos limitados al 5%.

Pero otro inversor ha hecho su aparición para dilapidar el pacto. La Bolsa de Qatar ha declarado que posee el 14% de OMX y el 20% de LSE. Y ha ofrecido a dos accionistas relevantes de la Bolsa Sueca, Investor AB y Nordea Bank, hacerse con sus participaciones –que de forma conjunta alcanzan el 20%- por un precio un 11% superior al de mercado-. A estas operaciones se le suma el interés de NYSE-Euronext y LSE por hacerse con la Borsa Italiana por un precio que ronda los 1.500 millones de euros, y el de Deutsche Boerse y NYSE-Euronext por NYMEX, el mayor mercado energético del mundo.

Toda esta efervescencia corporativa ha disparado los múltiplos a los que cotizan las principales gestoras de los mercados mundiales. El PER, número de veces que está contenido el beneficio en el precio de la acción, medio del sector se eleva hasta 32,5 veces, mientras que Bolsas y Mercados Españoles (BME) cotiza en un ratio inferior a 27. Por lo tanto, según este parámetro, la compañía que preside Antonio Zoido esconde un potencial de subida del 20% hasta los 50,7 euros, para una capitalización bursátil de 4.240 millones.

Lo cierto es que hasta la fecha nadie ha mostrado un deseo formal por hacerse con el mayor gestor mundial de renta fija. Aparte de una aproximación por parte de Deutsche Boerse, basada en una declaración de intenciones, que ha caído en el olvido.

No para los analistas, que en sus últimas recomendaciones descuentan en el precio de BME la posibilidad de una adquisición o fusión con algún gigante del sector. La media de las cuatro últimas recomendaciones efectuadas en agosto atribuyen a la Bolsa Española un precio medio objetivo de 48,5 euros. Ibersecurities es la más generosa (50 euros), seguida de Citigroup (49 euros), Renta 4 (48 euros) y Caja Madrid (46,9 euros).

Renta 4 destaca el momentum del sector, con los “multiplicadores por encima a los que cotiza BME”, mientras que Citigroup y Caja Madrid ponen de relieve sus fundamentales. Ibersecurities destaca en su informe la adquisición del 5% de la Bolsa de México, “interesante” desde un punto de vista estratégico, aunque considera que tiene “poco sentido tomar participaciones pequeñas y sin control”.

Los accionistas, ¿dispuestos a vender?

El núcleo duro de BME está formado por BBVA (5,4%), Banco de España (5,33%), Santander (5%), Credit Agricole (4,11%), La Caixa (3,53%), Caja Madrid (3,23%), Ahorro Corporación (3,22%) y BNP Paribas (3,19%). El 67% del capital, por lo tanto, es free float o que circula de forma libre por el mercado.

Aunque la compra de BME parte con limitaciones. Según consta en el folleto de OPV del pasado mes de junio, una reciente reforma a la Ley del Mercado de Valores ha establecido nuevas reglas que sujetan a autorización administrativa la adquisición de una participación significativa en el capital social de la compañía. En particular, conforme a dichas reglas, la CNMV o el Ministerio de Economía y Hacienda puede oponerse bajo ciertas condiciones a la adquisición de cualquier participación que alcance, de forma directa o indirecta, al menos el 1% del capital o de los derechos de voto de BME.

De hecho, las desinversiones de BBVA y Santander en el gestor de las bolsas se hicieron conforme a esta premisa. Ninguno de los dos bancos vendió a un mismo accionista una cantidad igual o superior al 1% del capital de BME. El banco que preside Francisco González traspasó en diciembre de 2006 un 1,22% a un precio medio de 30,5 euros, mientras que el mayor banco español se deshizo en julio del 3,4% de la compañía a un precio de 42,9 euros por acción.

Principales Bolsas del Mundo

Empresa

PER 2007

Capitalización (millones de euros)

% subida en 2007

Rentabilidad por dividendo (12 meses)

Negociación renta variable (enero - agosto, en miles de millones de dólares)

Negociación renta fija (enero - agosto, en miles de millones de dólares)

Bolsas y Mercados Españoles (BME)

26,7

3.492

34%

2,86%

1.982

4.023

Deutsche Boerse

25,26

18.716

33,8%

1,82%

2.943

197,9

London Stock Exchange (LSE)

35,47

5.140

35,6%

1,117%

7.641

2.402

OMX

31,5

3.642

122,5%

3,43%

1.259

1.841

NYSE-Euronext (proforma)

38,025

14.200

n.a.

0,65

22.777

159,4

Nasdaq

32,661

2.850

14,3%

1,28

9.500

n.a.

CME Group

41,1

20.475

6,76%

0,324

n.a.

n.a.

Borsa Italiana

n.a.

n.a.

n.a.

n.a.

1.573

135,4

Fuente: Invertia/Bloomberg/World Federation of Exchanges.

Amancio Ortega dobla su participación en BBVA y abandona Repsol en máximos


Fuente : Invertia

La mayor fortuna del país confía de pleno en el recorrido bursátil de BBVA. Amancio Ortega invirtió más de 20 millones de euros en el segundo trimestre para doblar su participación en la segunda entidad financiera española. A cierre del periodo, poseía más del 0,06% del capital del banco a través de Keblar, su principal sicav. Además, adquirió paquetes de acciones relevantes en Santander, Ferrovial y Telefónica. Al contrario, liquidó la totalidad de sus participaciones en Repsol YPF, Acerinox e Iberdrola. Ortega cuenta con un patrimonio de más de 1.000 millones a través de sus principales sociedades de inversión colectiva.

El octavo hombre más rico del mundo según Forbes, con un patrimonio de más de 17.000 millones de euros, acredita en el despegue bursátil del banco azul. En tres meses, Ortega invirtió a través de su sicav Keblar unos 20 millones de euros en la compra de títulos de BBVA. Según los últimos datos recabados en la CNMV, posee un 0,06% del capital social del banco, 2,29 millones de títulos, valorado en 41,6 millones de euros. En el primer trimestre, metió otros 21,1 millones.

La confianza del empresario gallego en la entidad que preside Francisco González no se detiene ahí, ya que a cierre de junio posee una participación en el fondo de inversión libre BBVA & Partners valorada en 16,2 millones, además de otros 7,8 millones en los vehículos BBVA Capital Privado y BBVA Europa Plus. Keblar, con un patrimonio de 657,8 millones, está gestionada por BBVA Patrimonios.

Las compras más relevantes ejecutadas por Ortega en el segundo trimestre se completan con las entradas en Ferrovial, Santander y Telefónica. En la constructora controlada por los Del Pino cuenta con 175.277 títulos valorados en 12,8 millones de euros, el equivalente al 0,12% del capital social. En el primer banco español posee cerca de 950.000 acciones, el 0,015% del capital, tasadas en algo más de 13 millones de euros. Mientras que cuenta con 8,27 millones de euros en títulos de la operadora.

Curiosamente, en el primer trimestre del año, Amancio Ortega se desprendió de forma íntegra de sus posiciones en Santander (47,15 millones de euros) y Telefónica (16,11 millones).

Repsol YPF ya es historia en la composición de la principal sociedad de inversión colectiva de Ortega, que vendió su millón de títulos aprovechando la espiral alcista de la petrolera. Repsol cerró en 29,25 euros el primer semestre del año. En este momento cotiza en 25,42. Las plusvalías de la operación pueden alcanzar los tres millones de euros. Además, se deshizo de sus 9,5 millones invertidos en Acerinox, de su paquete en Iberdrola –con plusvalías aproximadas de medio millón de euros- y los algo más de dos millones que mantenía en la inmobiliaria Inbesos.

La renta variable extranjera manda en Keblar

El 73% del patrimonio de Keblar, 455 millones de euros, reside en valores y, sobre todo, fondos de inversión foráneos. Esta cifra es ligeramente superior al 70,4% del primer trimestre y está muy por encima del 16,92% que Ortega destina a valores nacionales. El resto, 63 millones de euros, están en renta fija, sobre todo en letras, bonos y obligaciones del Tesoro.

El fondo Dynarbitrage Var 4 Euro repite como mayor posición en el extranjero de Ortega con 54,4 millones destinados, el 8,73% del total. Entre los principales valores, destacan los 2,18 millones de euros en títulos de Microsoft y los 1,73 millones en Allianz. Además, ha tomado partido de las ofertas sobre ABN Amro con la adquisición de acciones valoradas en 1,2 millones a cierre del segundo trimestre. Al contrario, vendió todos sus títulos en BNP Paribas (4,69 millones de euros) y Capitalia (2,84 millones).

domingo, septiembre 23, 2007

S&P alerta de un aumento drástico de impagos de las empresas americanas para 2008


Fuente : Invertia

Standard & Poors Ratings Services (S&P) advierte que los defaults corporativos en EE UU, impagos de deuda por parte de empresas, pueden multiplicarse por más de siete hasta alcanzar los 35.000 millones de dólares el curso que viene. En un escenario más agresivo, en el que el estrechamiento de la liquidez acabe por desencadenar recesión económica, los fallidos podrían dispararse hasta los 250.000 millones. En este momento, el grupo de empresas con un rating B o inferior supone más del 40% de las compañías no financieras, frente al 35% de hace diez años.

La agencia de calificadora de deuda norteamericana se ha puesto manos a la obra. El actual contexto financiero ha llevado a S&P a revisar el estado de liquidez de las compañías analizadas. “El esfuerzo de vigilancia es importante en el mercado actual, caracterizado por un aumento en el riesgo de crédito, un inversor mucho más cauteloso, y un recorte de financiación a través de papel comercial y en el mercado de bonos de alto rendimiento”.

Los defaults corporativos en EE UU ascienden en el año a 4.500 millones de dólares, algo más de 3.200 millones de euros, con un total de 15 casos concretos de impagos. Pero las nuevas condiciones del mercado ponen en riesgo la solvencia de compañías que en la actualidad están calificadas con una B, es decir, empresas que tienen un riesgo significativo de impago, pero un margen limitado para eludirlo. Precisan que el entorno económico y la actividad de negocio sean benévolos para cumplir sus obligaciones financieras.

Según un informe de S&P, en los próximos 15 meses se podrían alcanzar fallidos valorados en 35.000 millones de dólares, 25.000 millones de euros, en función del “riesgo inherente en los 75 créditos corporativos más débiles de EE UU”. Aunque la situación podría ser aún más dramática si el entorno crediticio y económico se deteriora a los niveles del periodo “2001-2002, cuando hubo fallidos en EE UU por 250.000 millones de dólares”.

En este momento, el grupo de empresas con un rating B o inferior supone más del 40% de las compañías no financieras, frente al 35% de hace diez años. La financiación para acometer proyectos depende en gran medida del acceso al mercado en buenas condiciones, “pero la abundante liquidez para los prestamistas con deuda de alto rendimiento es cosa del pasado”, asegura S&P. “Nuestra opinión es que para el año que viene existen riesgos de un prolongado bajón de la economía, un incremento de los costes de financiación y la incapacidad de vender activos de forma satisfactoria”.

Por lo tanto, la evolución de la economía americana será determinante para el acceso a la financiación de las compañías con baja calificación crediticia. La última medida de la FED, rebajar los tipos en medio punto porcentual, no hace sino llenar el cielo de nubes. Que avisan tormenta. Para S&P, la reciente expansión del PIB de EE UU (3,4% en el segundo trimestre) es fruto del incremento del consumo derivado de una burbuja inmobiliaria que da muestras claras de pinchazo. “Un incremento en los costes de financiación, combinado con un descenso en la actividad empresarial si el consumo se desacelera, se podría convertir de algún modo en causa de un fuerte descenso del crédito”.

En este punto, la actuación de los bancos centrales se antoja determinante, según S&P. “El credit crunch podría prolongarse perfectamente durante 2008, y presumiblemente se resolverá una vez que los mercados adecuen los precios de los activos y comiencen a absorber los miles de millones de dólares de deuda aún pendientes”. Sin embargo, advierte la agencia calificadora, los mercados pueden sufrir un mayor deterioro “si los bancos centrales no apoyan los mercados, especialmente los de productos estructurados”.

EE UU, campo minado de impagos empresariales

A lo largo de la historia, los defaults corporativos se han concentrado casi en exclusiva en territorio estadounidense, donde la aversión al riesgo queda en gran parte supeditada al afán de obtener un alto rendimiento con el capital invertido. Casi la totalidad del mercado de deuda de alto rendimiento se concentra al otro lado del Atlántico. La Unión Europea, por el contrario, se caracteriza por la sobriedad de las compañías y el conservadurismo del inversor, que prefiere obtener un yield estrecho a aventurar el capital en inversiones poco fiables.

Esta aseveración se muestra de forma detallada en los gráficos elaborados por S&P. En ellos se aprecia que casi la totalidad de los impagos acontecen en EE UU, además de la crisis por la que atravesó el mercado de deuda en 2001 y 2002, con los casos Enron y Worldcom por bandera.

Evolución histórica de impagos

Mayores fallidos empresariales

Año Empresa Cantidad (en millones de dólares)
1991 Columbia Gas System 2.292
1992 Macy (R.H.) & Co. 1.396
1993 Mesa, Inc. 600
1994 Confederation Life Insurance 2.415
1995 Grand Union Co./Grand Union Capital 2.163
1996 Tiphook Finance 700
1997 Flagstar Corp. 1.021
1998 Service Merchandise Co. 1.326
1999 Integrated Health Services Inc. 3.394
2000 Owens Corning 3.299
2001 Enron Corp. 10.779
2002 WorldCom Inc. 30.000
2003 Parmalat Finanziaria SpA 7.177
2004 RCN Corp. 1.800
2005 Calpine Corp. 9.559
2006 Pliant Corp. 1.644

Fuente: Standard & Poor’s.

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